Ya no me da la cabeza para todo lo que sea sin repetir y sin soplar. Entonces. Hasta hace un tiempo pensaba que la gente a la que le duele la cabeza era un manojo de seres irreales y ahora me encuentro picoteando ibuprofeno. Lo único que odio un poco más que tomar medicamentos es ir al médico. Todos los médicos que no son de mentira me molestan un poquito. Ahora me encuentro medio rota y no sé bien por qué y quizás los servicios de la comunidad galena no vendrían del todo mal en estas instancias de la trama pero tampoco voy a claudicar a mis principios sin fin por una fruslería de mi lóbulo temporal.
Look at me, I'm Sandra Dee!