El camino de la reinvención está lleno de zucchinis y musiquita folk. Eso dijo el sensei, pequeños saltamontes y allá vamos. Lo bueno es que It's all about me. Aaaaaaaaaall about me. Podemos justificar cualquier acto vandálico con la bati-señal. Lo hice porque me estoy reinventando. Me tatué "Team Pacey" porque. Vestí a mi gata de odalisca porque. Le disparé al telefonista porque. Reinvención trumps mundo. Y no importa si lo hacemos así, un poco a los tumbos, es lo que nos sale. Hoy, por ejemplo, en "Reinventando a Lally McBeal", una playlist para matar tiburones, ice tea y medio kilo de frutillas. Puedo decir, gatronomía for dummies me divierte horrores pero a los que debe enloquecer terriblemente es a Los Otros. Ejemplo A, carnicería El Progreso: "Quiero hacerme un bife a la plancha. No sé cómo se pide". Ejemplo B, bazar Sarasa: "Hola, necesito una cuchilla" "¿Qué tipo de cuchilla?" "Una linda". El tema de la cuchilla, te digo, nadie me lo dijo, cómo que la misma situación me fue llevando, el Tramontina no era suficiente y yo solita me di cuenta de que era necesario recurrir a las ligas mayores. Chupate esa mandarina, Narda.
Ah. Volvieron las series.
¿Cómo se escribe zucchinis? Fuck.